Primero fue necesario civilizar al hombre en su relación con el hombre. Ahora es necesario civilizar al hombre en su relación con la naturaleza y los animales.
La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.
Los cuarenta son la edad madura de la juventud; los cincuenta la juventud de la edad madura.
Amigos míos, retened esto: no hay malas hierbas ni hombres malos. No hay más que malos cultivadores.